Leo con desazón las noticias que llegan desde Asturias por la falta de apoyo institucional al Proyecto Freneda aunque, para ser sincero, no me sorprenden demasiado, es el precio que hay que pagar cuando uno se adelanta a su tiempo.
No voy a extenderme nada en la defensa de este movimiento, no lo necesita; primero porque basta una mirada a su decálogo y a lo que han conseguido hacer a partir de él para que cada cual se haga su propia opinión y segundo, porque quienes lo conocían bien ya lo han hecho magníficamente por mi.
Pero tampoco quiero dejar pasar la oportunidad de apoyar este tipo de iniciativas y decir, a quien pueda interesar, que el futuro de nuestra sociedad está irrevocablemente destinado a crecer por esta vía, la vía de los proyectos participativos en los que se conecta con la gente que comparte intereses y se permite que estás tribus sean las que vayan generando conocimiento y, por otro lado, la vía de los proyectos en los que los servicios de salud complementen sus servicios actuales como provisoras de asistencia en caso de enfermedad (caros y reactivos) y pasen a ser provisoras de asistencia de salud (barato y proactivos), aunque eso ponga en peligro el estatus actual de los miembros de la organización, como ha pasado en Freneda.
Los primeros que se den cuanta de que este cambio es imparable y lo demuestren dejando de gastar tiempo, dinero y esfuerzo en enfrentarse a él, serán también los primeros en recorrer la senda del verdadero ahorro que se nos pide como gestores de la administración, fuera de las agotadas propuestas de otro siglo. de otra era y que tratamos de disfrazar de actuales (prescribir lo mismo pero más barato, hacer más cosas pero con menos recursos o concienciar a la gente a través de instrumentos que no conectan con nadie -factura sombra, sin ir más lejos-).
Finalmente, imagínate si, además de dejar hacer, alguien se atreve a racionalizar el uso de sus recursos en este sentido. Cientos de profesionales aportando conocimiento a la organización a través de aplicaciones colaborativas o de iniciativas participativas y decenas de miles (centenas, millones,...) de ciudadanos interesado, capaces de ayudarse y enriquecer inagotablemente el modelo, entonces,.... entonces, el límite está por descubrir.
Ese es el futuro que yo quiero para Freneda, ese es el futuro que yo quiero para mi.
Un saludo.
Pero tampoco quiero dejar pasar la oportunidad de apoyar este tipo de iniciativas y decir, a quien pueda interesar, que el futuro de nuestra sociedad está irrevocablemente destinado a crecer por esta vía, la vía de los proyectos participativos en los que se conecta con la gente que comparte intereses y se permite que estás tribus sean las que vayan generando conocimiento y, por otro lado, la vía de los proyectos en los que los servicios de salud complementen sus servicios actuales como provisoras de asistencia en caso de enfermedad (caros y reactivos) y pasen a ser provisoras de asistencia de salud (barato y proactivos), aunque eso ponga en peligro el estatus actual de los miembros de la organización, como ha pasado en Freneda.
Los primeros que se den cuanta de que este cambio es imparable y lo demuestren dejando de gastar tiempo, dinero y esfuerzo en enfrentarse a él, serán también los primeros en recorrer la senda del verdadero ahorro que se nos pide como gestores de la administración, fuera de las agotadas propuestas de otro siglo. de otra era y que tratamos de disfrazar de actuales (prescribir lo mismo pero más barato, hacer más cosas pero con menos recursos o concienciar a la gente a través de instrumentos que no conectan con nadie -factura sombra, sin ir más lejos-).
Finalmente, imagínate si, además de dejar hacer, alguien se atreve a racionalizar el uso de sus recursos en este sentido. Cientos de profesionales aportando conocimiento a la organización a través de aplicaciones colaborativas o de iniciativas participativas y decenas de miles (centenas, millones,...) de ciudadanos interesado, capaces de ayudarse y enriquecer inagotablemente el modelo, entonces,.... entonces, el límite está por descubrir.
Ese es el futuro que yo quiero para Freneda, ese es el futuro que yo quiero para mi.
Un saludo.

1 comentario:
Realmente no puedo entender como argumentar que "actividades gratuitas lideradas por voluntarios son impropias de un centro sanitario" ha podido ser la razón para finalizar este proyecto colaborativo tan necesario en nuestra sociedad actual.
La RAE define salud como "Estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones" y definitivamente esto sólo puede ser trascendente y sustancial si llevamos a cabo acciones que estén basadas en la interacción social, la convivencia y la transmisión de experiencias e ideas entre los propios usuarios.
Creo que salta a la vista, no hay más que echar un vistazo por los social media, que la socialización es la base de la creación del conocimiento, éste se exterioriza, se asimila y relaciona y, sólo así, se termina interiorizando. Este es el avance. No es necesario elegir sino colaborar.
Quien no vea esto es que está ciego, estoy segura de que tarde o temprano, con este nombre o con otro, este proyecto será implementado y financiado en nuestro sistema de salud. No sólo por el claro ahorro de recursos sino porque configura la esencia, la identidad y la definición de la "salud". Yo os apoyo!
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