Y con el verano, las temidas calificaciones.
Ya sé que hace mucho que no dábamos señales de vida pero no se alarmen no es nada, es que estábamos trabajando. Pero ahora toca hacer balance, volver la vista atrás y dar la cara y que mejor manera de hacerlo que enseñándoles las notas de junio:
1. Mates, una merecida C. Desde el principio ya sabíamos que la financiación no es el punto fuerte del proyecto. Durante meses, muchos, hemos sobrevivido de ilusión, becas e incluso contra la cuenta de inversiones de nuestro proveedor tecnológico y este año, por primera vez, ya tenemos un producto con un coste y una serie de hospitales dispuestos a pagar por usarlo. Esas son las buenas noticias, las no tan buenas, ya las conocíamos, este modelo colaborativo con dinero de por medio pierde parte de su encanto y todo se contamina un poco.
El reto es encontrar el modelo de negocio que soporte esto.
2 Química, una C. Se trata de una de las áreas más interesantes y movidas del proyecto. La relación de igual a igual de varios profesionales de varios hospitales con distintas realidades compartiendo una aplicación común siempre tiene su aquel, especialmente en este caso en el que no hay un ente superior que la imponga sino que nace de la voluntad de eses centros por colaborar. Así las cosas, no siempre es fácil satisfacer los deseos de todos y mantener la comunicación fluida y necesaria sin caer en el secuestro de demasiado tiempo de esos profesionales no está siendo fácil. Por otro lado, la verdad es que el grupo ha ido creciendo y consolidándose, ya somos 6 hospitales en red y algunos más alrededor interesados por lo que hacemos (y eso que, por ahora, solo nos hemos dedicado a trabajar sin dedicar un minuto a la promoción).
La idea a futuro es no perder, como mínimo, lo que ya hemos conseguido.
3. Lengua, una B+. Esta es la parte que mejor funciona desde el principio, como ya he dicho el grupo ha seguido creciendo y consolidándose y eso ayuda mucho a mejorar nuestra sintaxis y vocabulario por lo que ahora, en lugar de vigilar solo la interacción en insuficiencia renal podemos hacerlo también en trastornos electrolíticos y pronto, podremos hacerlo también en base a criterios stopp start (una primera aproximación en pacientes mayores) y todo ello gracias al trabajo conjunto de los hospitales (alguno de ellos ha trabajado sin tener implantada la aplicación cosa aún más meritoria).
La idea ahora es dar un salto cualitativo y tratar de incluir criterios clínicos en la los filtros e ir más allá de los resultados de las analíticas.
3. Ciencias, una merecida D. Me da pena pero hay que reconocerlo. Lo que tenemos no deja de ser el access que teníamos en una versión más moderna en red a la que no hemos sido capaces de explotar las oportunidades de conectividad y eso nos obliga a combinar nuestros deseos de colaboración en red con una realidad basada en encuentros presenciales. Por otro lado, ninguna de las inicaitvas de promoción, como por ejemplo este blog sin ir más lejos, ha tenido demasiada repercusión.
Lo seguiremos alimentando, sin embargo, porque nos gusta y nos lo creemos aunque sabemos que esta es una de nuestras asignaturas pendientes para el nuevo curso.
4. Sociales, una C. Me refiero a que como aplicación en el seno de la comunidad la idea es buena, necesaria y cubre un hueco importante que ha demostrado ser necesario, sin embargo, lejos de consolidarnos como la alternativa normal, nos está surgiendo competencia, competencia profesional además y ya hay casas comerciales desarrollando soluciones que hacen lo mismo que CodiaFar. Se trata de alternativas tradicionales, en las que las recomendaciones no salen del conocimiento de nuestros profesionales sino de BBDD ya consolidadas /Medimecum, Vademecum, Bot plus). El coste, curiosamente, es similar entre sí y similar a lo que nos cuesta CodisFar. El debate ahora, debate que se ha instalado incluso dentro del propio grupo, es si nos merece la pena seguir nuestro camino por la vía "wiki" y que tengamos lo que seamos capaces de hacer o si nos dejamos llevar y saltamos al carro de las aplicaciones del pasado.
Mi apuesta es clara por la opción de futuro pero el criterio de realidad aconseja acercarnos a nuestra "competencia" y ver si existe un camine de síntesis entre ambas alternativas.
En fin, que eso fue lo que pasó en junio, ahora en septiembre toca volver a examinarse de nuevo y ver si las medidas esbozadas en junio se concretan y dan resultados: un proyecto para el 2013 que nos vuelva a ilusionar como lo hace este.
Duro, sí pero apasionante también!