Proverbio africano
"Si quieres ir rápido, ve solo.
Si quieres ir lejos, ve acompañado."
Gracias Ismael por recordárnoslo
viernes, 22 de abril de 2011
Hipótesis 1:¿Y si colocamos al profesional como centro del sistema?
Visto lo visto, los profesionales están ya más que entrenados para hacer increíbles malabarismos y saltar de sistema en sistema con energía y precisión y así mantener al paciente en el centro del mismo.
Por eso, nos preguntamos que pasaría si colocáramos al profesional en el centro, adecuando los sistemas de información a sus necesidades, con la firme convicción de que ellos cederán este lugar de privilegio de nuevo al paciente, una vez dispongan de la información necesaria para tomar la mejor decisión posible.
En teoría, esto supone elegir un ambito restringido de actuación, posteriormente, analizar qué información es relevante para la toma de decisiones del profesional en dicho ámbito, luego ver en que sistemas está alojada esta informacion y finalmente, ponerla a su disposición junto con la recomendación de la actitud mas adecuada en cada caso -basada en la evidencia-.
En la práctica, nosotros tuvimos la suerte de que el servicio de farmacia eligio este camino por su cuenta y mas concretamente, la validación de la prescripción farmacéutica. Así se definieron los problemas relacionados con la medicación (PRM) y dentro de ellos empezaron a trabajar con el de insuficiencia renal, para detectar a todos los pacientes susceptibles de tener un PRM, ya que cumplían criterios de insuficiencia renal (aclaramiento renal menor de 60) y estaban tomando alguno de los fármacos que se eliminan por vía renal.
El objetivo era que el sistema de apoyo a la decisión filtrara la información procedente de distintos sistemas -Historia Clinica informatizada, resultados de la aplicación departamental de laboratorio y datos de la departamental de farmacia- y seleccionara sólo aquellos pacientes susceptibles de tener algún problema con la prescripción relacionado con su insuficiencia renal. Ademas, y una vez revisada la bibliografía, según el tipo de interacción, el sistema debía incorporar una recomendación de lo que, en teoría, era la mejor práctica disponible para cada caso.
Con esta ayuda, el profesional de farmacia esta en posesión de toda la información y puede proponer la mejor recomendación en cada caso, recomendación que además no está sujeta a variabilidad personal. Mediante este sistema el servicio de farmacia del hospital del Henares (200 camas) pudo realizar en dos meses de proyecto las mismas recomendaciones de ajuste de prescripción que las que realiza de media un hospital de 900 camas a lo largo de 6 meses. Adicionalmente, el seguimiento de las mismas resulta sencillo ya que también queda registrado y permite su revisión, lo que hizo posible descubrir, además, que la mayoría de dichas recomendaciones se hicieron estando el paciente en observación de urgencias, previo al ingreso, por lo que la actuación en casi la mitad de los casos se realizó de una manera muy precoz.
A esta manera de validar por PRM le dimos el nombre de VALIDACIÓN TRANSVERSAL y una vez probado su funcionamiento, nos lanzamos a la búsqueda de mas PRMs para hacer cada vez mas completo el proceso de valídacion.
La conclusión en cuanto a mejoras cuantitativas y cualitativas en la realización del trabajo estaban claras, merecía la pena confiar en el profesional y situarle en el centro pero, en la practica:
¿Era posible extender esta forma de trabajo, por práctica que fuera, en la que los problemas del paciente iban componiendo la imagen parcheada del mismo?
¿No sonaba esa forma de trabajo un poco trasnochada a estas alturas de la película?
En fin, la respuesta a estas preguntas nos llevío meses y es otra historia así que mejor la dejamos para otro rato.
Un saludo.
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